¿Realmente han desaparecido los One-Hit Wonders o es que ahora funcionan de otra manera?
Siempre que pienso en escribir algo me da algo de apuro porque siento que alguien ya lo ha desarrollado en otro lado y entonces para qué, y efectivamente (risas). Tenía esta idea de hablar sobre los one-hit wonders pero ya alguien publicó un artículo brutal en The Guardian (risas), pero bueno, qué más da, ¿no?
¿Realmente han desaparecido los One-Hit Wonders o es que ahora funcionan de otra manera?


Texto: Luis De Gouveia Sousa
Fotos: Spotify
Siempre que pienso en escribir algo me da algo de apuro porque siento que alguien ya lo ha desarrollado en otro lado y entonces para qué, y efectivamente (risas). Tenía esta idea de hablar sobre los one-hit wonders pero ya alguien publicó un artículo brutal en The Guardian (risas), pero bueno, qué más da, ¿no?
Cuando estaba creciendo, el concepto del one-hit wonder era algo que veía constantemente en programas de MTV y VH1. Se debatía mucho, hacían listas, programas, etc. Pero ahora tengo la sensación de que el concepto ha desaparecido (¿o sí sigue existiendo y vivo en una burbuja?).
Sin embargo, creo que hay dos tipos de one-hit wonders: los que surgieron de un golpe de suerte en la radio y aquellos que sacaron una canción tan pero tan buena que nunca lograron superarse.
Sobre esto último, el experto en listas James Masterton decía algo muy guay en el artículo de The Guardian: "Puedes hacer un tema que dé en el blanco a la perfección y del que el público entero se enamore, solo para que sus creadores descubran que, en realidad, fue un rayo atrapado en una botella y que no tienen forma de volver a capturarlo”.
Tengo muchos one-hit wonders que me encantan. Por ejemplo "Crush" de Jennifer Paige: es una canción pop perfecta. Y mientras escribía esto intentaba pensar en algún caso reciente. Obviamente te vienen a la cabeza "Somebody That I Used to Know" de Gotye o "Hideaway" de Kiesza, pero me cuesta encontrar ejemplos recientes. De hecho, le pregunté a varios amigos para ver si a ellos se les ocurría algo nuevo y las respuestas fueron "The Night Train" de Kadoc, "Break My Stride" de Matthew Wilder, o "Somebody's Watching Me" de Rockwell, entre otros.




Me puse a leer en muchos lados, muchas cosas, y resulta que el tema del one-hit wonder también tiene muchos matices. Por ejemplo, "Torn" de Natalie Imbruglia (HIMNO!), podría considerarse un one-hit wonder en Estados Unidos por las estrictas reglas que tenía la lista Billboard Hot 100 en los 90 con las ventas físicas, pero no en el resto del mundo. Además, tiene otros hits como "Big Mistake", "Smoke" o "Wrong Impression".
En The Guardian plantean algo interesante: tal vez el one-hit wonder no ha muerto, sino que ha cambiado de reglas. Con la democratización que supone internet, es más fácil que nunca que alguien suelte un hit de la nada. La diferencia es que antes la industria te desechaba en cuanto tu siguiente single no vendía y hoy el artista puede usar esa atención para construir su propio nicho y quedarse allí.
De hecho, en el mismo artículo entrevistan al DJ escocés Ewan McVicar, que tuvo un éxito gigante con "Tell Me Something Good". Contaba que tras el boom sufrió una crisis de identidad y decidió, voluntariamente, huir del circuito comercial para seguir sacando música en sellos underground.
En fin, quizás no es que los one-hit wonders hayan desaparecido, sino que ahora funcionan de otra manera. A veces, atrapar ese "rayo en una botella" una sola vez es más que suficiente para construirte un nicho, ganarte tu libertad creativa y vivir de la música sin tener que volver a sonar en la radio en tu vida.
