Orieta Chrem: Del underground de Lima al renacer espiritual en Barcelona
Tuvimos la gran oportunidad de conocer y de ver pinchar por primera vez a Orieta Chrem en una fiesta que organizó el colectivo Club Expansivo en el espacio de Isla66 el pasado octubre de 2025, en el barrio de L’Hospitalet de Llobregat (BCN). De hecho, Orieta acababa de llegar hace poco y después de muchos años, de nuevo a la Ciudad Condal. Se puede decir que esa noche fue su debut oficial de esta nueva era en Barcelona.
Orieta Chrem: Del underground de Lima al renacer espiritual en Barcelona


Entrevista: Luis De Gouveia Sousa y Joana Fornós Bo
Fotografía: Frank Tinjaca @fk.fks.fk
Hair Stylist: Cecile @cecilemar_
JOANA: Orieta, hacemos un back to the past. Empezaste hace 20 años en tu recorrido de carrera musical. Eres DJ, eres productora e ingeniera de sonido. Cuéntanos, cómo y cuándo empiezas a pinchar y producir en la escena electrónica en Perú, en Lima.
¿Cómo recuerdas ese contexto inicial y qué tan distinto es del momento que vive ahora también la escena peruana?
Uau, o sea, claro, en 20 años el cambio es abrumador, ¿no? O sea, creo que cuando comencé yo ni sabía mucho cómo era, digamos, una fiesta en otro lugar del mundo. En Perú en ese momento, comenzaron habiendo raves en los 2000, que eran más orientados al trance y luego un poquito de progressive y así, pero se escuchaba como más trance. Yo de música experimental aún no sabía nada, la verdad. Fue en el colegio que comencé a ir a estas fiestas. Con un muy amigo mío, después del colegio con un grupo de amigos nos íbamos siempre a su casa y él escuchaba drum and bass y en esa época yo no tenía ni idea que era el jungle ni el drum and bass y él fue el que me enseñó estos géneros.
Comencé a ir a las raves porque encontraba esa libertad que yo siempre buscaba. Porque cuando yo iba a las fiestas de niña era bailar siempre en pareja. Iba y no me gustaba la música, casi siempre era yo la que llegaba con algun casete a cambiar la música de la fiesta. Y bueno, gracias a este amigo descubrí el drum and bass, que ahí fue como la primera apertura que me voló la cabeza y dije, wow, ¿qué es este género? Y comencé a escucharlo. Me pasó un CD, en esa época grababas tus CDs. Y me copié un montón de música de él, de drum and bass, de jungle, y comencé a entrar por ahí un poco más a la musica experimental, como el IDM.
Y bueno, yo en esa época todavía no mezclaba, pero me moría por comprar equipos. Y no tenía el dinero y no sabía cómo, porque no había dónde comprarlos tampoco. Se usaban tornamesas y mixers, pero en Perú no había un mercado donde conseguirlas. Entonces, bueno, comencé a ahorrar, había un poco de dinero y dije, en algún momento, cuando pueda, me compraré unos equipos. Iba a la casa de este amigo alemán y practicaba ahí, porque además su hermano era productor, entonces tenía ciertos equipos y samplers y cositas, nos poníamos ahí a jugar y así, eso fue para mí divertidísimo. No conocía a nadie más que tenga sus equipos.
Les voy a contar una anécdota muy importante en mi vida. Cuando éramos chicos, tenía un amigo que jugaba siempre a ser sniper, como de broma. Le encantaban estos juegos. Se mudó a Miami y comenzó siendo modelo y después consiguió unos equipos y comenzó a tocar como DJ. Y después de eso, de la nada, se le metió en la cabeza que se quería ir a la guerra. Y se metió al ejército. Resulta que lo mandaron a la guerra en Bagdad. Y antes de irse a la guerra, él sabía que yo quería ser DJ. Y de sorpresa, así literalmente, me tocó a la puerta. Yo ni siquiera sabía que había vuelto a Lima, nada. Porque en esa época no había ni siquiera Facebook. O sea, me toca el timbre de mi casa, abro la puerta y era él con las dos maletas. Te lo cuento y se me pone la piel de gallina porque para mí fue como un shock. O sea, los tornamesas y la Mixer. Y me dice: “Me voy a la guerra. Yo sé que tú quieres ser DJ, te dejo los equipos."
Y yo: ¿Qué? O sea, ¿estás loco? “Sí, me dijo: yo esto no lo voy a usar más. ” Mis papás pensaban que me habia vuelto loca porque no salía. Y me encerré a aprender a tocar con los tornamesas y los vinilos que mi papá tenía. Y a inventarme un poco cómo tocar, ¿no? Porque no había ni internet. No había información. Así que me metí a practicar. Y así un poco aprendí a tocar.
Tuvimos la gran oportunidad de conocer y de ver pinchar por primera vez a Orieta Chrem en una fiesta que organizó el colectivo Club Expansivo en el espacio de Isla66 el pasado octubre de 2025, en el barrio de L’Hospitalet de Llobregat (BCN). De hecho, Orieta acababa de llegar hace poco y después de muchos años, de nuevo a la Ciudad Condal. Se puede decir que esa noche fue su debut oficial de esta nueva era en Barcelona. Para quienes no la conozcan, Orieta es una de las figuras más representativas de la escena de la música electrónica underground de Lima, Perú. Una figura femenina con más de 20 años de trayectoria. Es Dj, productora, co-fundadora del colectivo La Rara, y actualmente también se dedica a realizar sesiones de sound-healing en su propio estudio.
También participó en el Red Bull Music Academy, experiencia que marcaría un punto de inflexión en su trayectoria, no solo por el reconocimiento internacional, sino porque allí pudo poner nombre a ese sonido minimal y experimental que ya venía explorando intuitivamente. Ha llevado su música a distintos puntos del mapa, entre ellos al icónico Berghain. Pero más allá de los hitos, lo que define a Orieta es esa dualidad constante entre pista de baile y espiritualidad, entre ritmos rotos y melodías íntimas.
En esta conversación hablamos con ella sobre los inicios de la escena electrónica en Perú, las diferencias y similitudes entre Lima y Barcelona, la burocracia y la autogestión cultural, el minimal antes de que tuviera nombre, y esa necesidad actual de integrar todas sus facetas en un mismo discurso artístico.




LUIS: Ya, ya. Totalmente. Pues quería preguntarte, un poco enganchando con esta pregunta que te hizo Joana, ahorita que vives en Barcelona y mezclando un poco con toda tu trayectoria en Lima, ¿cómo dialogan un poco estas dos escenas en tu música de ahorita? ¿Entre la escena de Lima y Barcelona?
Yo encuentro mucha similitud, ¿no? Pero siento que ahora, más bien, la mirada está en Latinoamérica. Entonces, ya hay como un poco más de balance. Creo que se retroalimenta. Porque si bien seguimos viendo géneros de acá que nos gustan o influencias de toda la vida, digamos, las fusiones que están surgiendo en Latinoamérica están siendo muy atractivas para el mundo, en realidad. Y a mí siempre me ha gustado mucho tocar música del mundo. Como no solo peruana o latina. Me gusta mucho lo árabe también porque mi familia por el lado de mi papá es de Siria.
Yo creo que lo más interesante que tiene esta ciudad es lo internacional que es. Creo que se retroalimenta constantemente porque hay gente de todos lados viviendo acá y ahora actualmente hay muchos productores buenos viviendo aquí de Latinoamérica. Estoy intentando tocar más cosas latinas, porque siempre me ha gustado tocar cosas de todo el mundo, pero estando acá y ahora creo que hay tantos productores latinoamericanos, peruanos… Sí, hay una generación nueva ahorita que están produciendo cosas muy interesantes. Está bueno presentar a esos productores que quizás no han venido a Europa aun. En el programa de radio que tenemos en Dublab “La Rara”, hemos pasado compilados de música peruana y siento que hay muy buenos productores ahorita.
LUIS: Yo creo que Barcelona tiene una escena electrónica muy chula y además la escena underground creo que es muy interesante. También vivo en Valencia y voy mucho a Madrid, y creo que cada ciudad tiene una cosa. Quería saber ¿cómo estás viviendo tu inserción aquí en la ciudad y qué tipo de diálogos te interesa abrir con tu música en Barcelona cuando pinchas en un sitio o en una radio o con tu programa incluso?
Yo creo que son dos procesos diferentes. Pero por ejemplo, con un set, para mí depende mucho dónde voy a tocar. Soy una persona que me gustan muchos géneros, entonces se me hace difícil a veces escoger. Me gusta llevar en el USB de todo, porque nunca sé qué voy a poner.
Sí que tengo una idea dependiendo de dónde voy a tocar. Por ejemplo, si voy a tocar en Berghain, o voy a tocar aquí en un club pequeñito, o en una radio, obviamente tienes una idea, como que puedes preparar ciertas cosas. A mí me gusta escoger solo los primeros temas, cómo voy a comenzar el set, y de ahí siempre, como ya me conozco, termino yéndome por las ramas, porque nunca toco lo que selecciono. Al final comienzo de una manera, pero de ahí lees al público, lees el espacio, sientes la energía, sientes tu energía, y pensaste poner, no sé algo más experimental y terminaste poniendo reggaetón.
Y cuando es producción, sí soy de las personas que me sirve mucho tener una idea previa antes de crear algo, porque sobre todo soy muy visual. Entonces sí se me hace más fácil construir algo en base a una idea, puede ser una emoción o por cómo me estoy sintiendo. El otro día hice una canción que estaba literalmente llorando en la cama, y me grabé cantando una melodía llorando en el teléfono.
Pero a veces, no sé, por ejemplo un EP que saqué en Matraca, que me gustó mucho el resultado, porque siento que ha sido de los trabajos más sinceros y más intuitivos que he hecho, que es “Totems”, eran tres animales. En ese sentido se me hizo ma facil componerlo, porque tenía una guía de cada animal, y fue porque en esa época comencé a meditar más y como a conectar con animales. Y los primeros que se me presentaron fueron unos tigres, eran tan potentes las visiones y los mensajes que tuve a través de los animales que dije, voy a dedicarles una canción a cada uno.
El de los tigres tiene un videoclip y todo, pero sí, hice una canción a los tigres, otra al búho y otra a los delfines, y fue muy divertido porque incluso en “Delfines”, por ejemplo, comencé a samplear cosas que sonarían como un delfín, pero sin usar un sampler de un delfín. Agarré un globo, como haciendo foley y lo desinflaba y lo inflaba, y sonaba como un delfín, Si escuchas el track, yo creo que suenan como delfines, pero en verdad es un globo, entonces está bueno tener una inspiración detrás.
JOANA: Orieta, Luis y yo te queríamos preguntar: A la hora de producir un tema o a la hora de preparar un set, ¿desde dónde parte normalmente el sonido? Es decir, ¿cuál es tu inspiración? ¿Es una emoción? ¿Es un ritmo? ¿Alguna referencia cultural?¿O la propia pista de baile? Y también, ¿cómo se acaba transformando como esta chispa de inspiración en una pieza final, o en un set final?
JOANA: Y enganchando con esta pregunta que te ha hecho Luis, Orieta, cuéntanos desde tu visión personal qué diferencias más fuertes podríamos palpar entre la escena de Barcelona y la escena de Lima y Latinoamérica.
La primera similitud que encuentro que antes era diferente es que siento que ahora hay falta de lugares. Yo venía de estar en Lima, de intentar hacer eventos y tambien era dificilísimo, teníamos que inventarnos lugares porque, bueno, literal ahí no hay clubs. Había uno que ya cerró, entonces era alquilar casas y correrse el riesgo de que al poner un soundsystem los vecinos se fueran a quejar.
Hace 13 años cuando yo vivía y estudiaba aquí en Barcelona, sí sentía que había más lugares. Incluso como fiestas a las afueras, habían un montón y siento que ahora no hay mucho, entonces es un poco que estamos en la misma situación que en Perú. Pero a diferencia de Perú sí siento que acá la gente sale más, porque el transporte es mucho mejor. En Perú a veces decíamos, bueno hay que hacer algo en la naturaleza y lo intentamos, lo hemos hecho un poco, pero era difícil llevar a la gente, incentivar a la gente a que llegue y era dificil porque había que tener carro o coche, o habia que contratar un bus o algo, entonces era más complejo.


Sí, yo creo que Lima, lamentablemente, nunca se ha apoyado a la cultura. Incluso ahora está peor. Ahora estamos en un momento en que la cultura es lo último. Y al gobierno no le interesa. Entonces siempre hemos tenido que inventarnos lugares. Y lo poco que ha habido han sido momentos en la historia que entró un alcalde que sí pensó en la cultura, entonces ahí se dio el momento en que hubieron festivales gratuitos en la calle. Pero pasa mucho que, por ejemplo, hay locales que hacen fiestas en la noche, pero que de día tienen que ser restaurantes u otras cosas porque no les dan licencias, es decir no les dan permisos para que sea solo club, tienes que ser otra cosa, entonces es más fácil sacar una licencia de restaurante que de club, a veces es por un tema de que es más caro, no estoy segura por qué pero muchos hacen eso.
Tengo unos amigos que hacen un festival que se llama Perú Independiente, que lo vienen haciendo en lugares itinerantes, y lo hacían en el centro de Lima, que es como un poco más accesible, porque no hay tanta vivienda cerca. Es al aire libre, con ferias, feriantes de todo tipo, y dos escenarios, uno que era como más de bandas, y algunos DJs y otro que era de sound system, muy guay. Y ellos han tenido una constancia de lucha, que yo sé que les ha costado, y lo siguen haciendo, y el último que hicieron fue hace poco, que fue en la playa, y que eso no sucedía hace tiempo, porque sacar una licencia en la playa, es dificilísimo, menos para una fiesta.
Quizás es un tema burocrático, o sea, yo he visto de cerca la organización de un festival, porque una de mis mejores amigas hacia un festival gratuito en la calle que se llamaba “Cultura Libre”, en una época que un alcalde entró y fue muy guay, yo le ayudaba con el line-up, y traíamos a gente top, o sea, ha venido, no sé, Machinedrum, Buscabulla, Juana Molina, Los Pirañas, etc, de todos lados, más que nada de Latinoamérica, pero también, no sé, hasta cosas de footwork como Dj Spinn.
Bueno, en fin, ha habido varios artistas así grandes, y siempre habían temas burocráticos complicados, de papeleos, cosas que la municipalidad... O sea, era tan tedioso todo, que hasta varios artistas se bajaban, o era difícil traerlos por temas burocráticos, quizás por ahí va el tema.
LUIS: ¿Crees que el gobierno de Lima, por ejemplo, no te da una licencia tan fácil o algo así? ¿O qué es lo que pasa? ¿Por qué nadie se anima a invertir en un club?


LUIS: De tus sencillos que has sacado hasta la fecha, y E.P.s,nombrando, por ejemplo, a Deseo y Tótems, ¿cuál dirías que es el proyecto que más te identifica al día de hoy? ¿De lo que has lanzado hasta ahora?
Yo creo que cada canción tiene una historia y tiene un trasfondo que ha sido parte mía. Se me hace muy difícil escoger uno. Porque cuando escucho canciones antiguas, incluso cosas que no he sacado, digo como que, wow, me remonta a algo que estaba surgiendo en ese momento importante, ¿no? Entonces, creo que todas son valiosas en ese sentido. Quizás ahora estoy soltando el control, en general. Hasta con el sonido de las canciones, como que antes me interesaba que todo suene muy bien, y ahora me esta gustando un poco mas esa crudeza también de lo que está saliendo, ¿no? Igual sí he comenzado a ir hacia un lado un poco más ambiente y más experimental.
JOANA: Pues ahora nos vamos a un acontecimiento mucho más reciente que has tenido: Berghain. Y a Luis y a mí nos gustaría saber cómo lo viviste. Y qué significado tiene para ti desde una perspectiva latinoamericana también.
A ver, yo creo que tocar en Berghain definitivamente fue una sorpresa también para mí y sobre todo que haya sido en el main stage, era una noche bastante bass, que también era algo nuevo para Berghain, era obviamente por Skrillex, que es un nombre muy famoso. Estaba DJ Gigola, Hamdi, Six Sex, etc . Fue una noche de DJ sets y lives. Además que fue muy divertido porque me escribieron a mi SoundCloud por un set que escucharon ahí. Entonces fue como una gran sorpresa. Fue muy divertido porque una vez fui a Berghain y no me dejaron entrar. Hice una cola de 4 horas. Y fue como un rollo, mentalmente dije no, no vuelvo a este lugar hasta que no toque aquí. Esa noche hubo una cola desde las 6 de la tarde. El público también era bastante nuevo en Berghain por ser una noche más bass que techno. Todo era nuevo para todo el mundo.
Lo que me gustó mucho del colectivo Live From Earth, es que la noche anterior nos invitaron a una cena en un restaurante muy rico. Una mesa gigante. Nos habían hecho hasta botellas de Jagermeister con nuestros nombres. Súper lindo. Y conocí a varios de los que organizaban. También me impresionó la parte de atrás de Berghain. Porque no es que el backstage era muy grande, detrás del escenario. Era pequeñito. Pero todo lo que hay detrás, es una fábrica enorme. Hay un montón de cuartitos y oficinas. Entonces eso me sorprendió, toda la logística que hay detrás de este club enorme.
LUIS: Quería hablar un poco sobre La Rara y sobre el estudio Qumulus Sound. Creo que se percibe como una ética de cuidado, pero también de colaboración. Y quería saber cómo lo hace esta mezcla, ¿Cómo nace todo esto? ¿Es en plan de ti o de querer dar espacio?
Sí. De hecho, yo vivía acá en Barcelona y estudié Ingeniería de sonido acá. Pero justo venía de estudiar arquitectura en Lima. Y cuando volví a Perú después de estudiar la carrera, construí y diseñé este espacio que es “Qmulus sound”, un estudio de grabacion en el segundo piso de mi casa. Y fue un poco como mi experimentación porque no había construido nada como arquitecta. Construí también un sound system en Lima, desde las cajas, cómo funcionaba el sonido en sí. Este sound system todavía sigue funcionando en Lima, que es “BQESTIA Sound System”. Y estas cajas, estos bass, tienen una arquitectura específica, unas dimensiones específicas, una geometría para que el bass sea tan poderoso como ese sound system. Por dentro la arquitectura es como un oído y se llama “super bass horn”, alcanzaba unas frecuencias muy graves a mucha distancia también. Entonces, eso fue en paralelo. Construí el estudio primero y luego hice el sound system. Pero fue como una experimentación de construir este espacio acústico.
Entonces comenzamos siendo casa realizadora para grabación, mezcla de publicidad. Y en paralelo hacíamos grabaciones de bandas, DJ sets, ha sido de todo el estudio, ha pasado por todo. Y bueno la publicidad pues es algo que estuve haciendo durante tres años. Tuve un momento en mi vida así bien difícil, que fue un divorcio. Y en ese momento comencé a meditar más. En realidad yo creo que el misticismo en la música siempre estuvo para mí desde pequeña. Pero no lo había descubierto tan profundamente hasta ese momento. Yo creo que cuando suceden cosas en tu vida tan duras, salen cosas muy positivas.
Y fue eso, que a través de la meditación comencé a tocar un cuenco que tenía, y me di cuenta que ese sonido era lo único que me dejaba profundizar en la meditación. Y ahí fue que me comencé a meter más en todo lo que es la terapia vibracional que comparto ahora. Entonces pasó de ser estudio de grabación también a ser el espacio de terapias.
LUIS: ¿Qué es lo que te motiva a seguir haciendo todo esto, es una necesidad cultural, algo político o simplemente porque surge de ti?
En esa época yo tenía esta idea de ir a Lima, a Perú, y crear un espacio cultural, que fuera una cafetería vegana, y que al mismo tiempo fuese una radio itinerante dentro del local. Como un Kiosk Radio, pero como cafetería y tienda de vinilos. Y eso no había en Lima, en ningún lugar así, y quería invitar justamente a todos mis amigos DJs a que hicieran cosas ahí, y que se transmitiera en streaming.
Cuando conocí a Rish, un amigo que es de la India, creamos juntos “La Rara”, que era este colectivo que nació un poco de la idea de hacer una radio itinerante. Como no teníamos local, dijimos, ¿por qué no hacemos algo más de día? pero que sea en espacios culturales, que normalmente no se activan. En Lima pasa mucho que socialmente está todo muy dividido, la gente de tal barrio no va a otro barrio, entonces la idea con esto era un poco como con La Rara, llevar música interesante, que sea diferente a distintos espacios de la ciudad.
Entonces la gente que no podía llegar, lo podía ver online, en vivo. Y fue un concepto muy bonito, que duró un tiempo, pero luego nos dimos cuenta que era muy difícil hacer lo mismo en diferentes lugares. Era una locura. Conseguimos un local y también teníamos una feria de discos, donde la gente no solo podía vender vinilos, sino poder intercambiarlos. Y entonces surgió hasta la pandemia, y luego se transformó en “La Rara desde casa”, que eran streamings que nos mandaban amigos de Latinoamérica, sus sets grabados en casa y los pasábamos en nuestro canal.
Pero cuando volví aquí a Barcelona… recientemente, con Matraca, dijimos, ¿por qué no nos unimos un poco? Salió esta propuesta y esta idea de hacer La Rara como programa de radio en DubLab.
JOANA: Bueno, Luis y yo queríamos cerrar la entrevista sabiendo en qué punto creativo está ahora mismo Orieta, y ¿Qué es aquello que te está obsesionando y que puede marcar la próxima etapa de tu futuro?
Con La Rara siempre quise hacer sleeping concerts, cómo ir literal con una sleeping bag, o poner unos colchones inflables o algo, y que la gente vaya a tener estas experiencias sonoras. Y al final no lo hicimos, pero vine a Barcelona un poco con esa idea también, como que si esto surge y conozco a la gente adecuada, me encantaría hacer algo así. Y de hecho lo que estoy haciendo ahora va mucho con eso, estoy tambien produciendo cosas mas ambient / meditativas.
Ahorita como que me atrae más eso, me encanta la fiesta igual, me encanta bailar, pero he tenido mucho de eso durante muchos años también, y siento que esto ahorita es algo nuevo para mí, y que también siento que la humanidad lo necesita.
Y entonces creé este otro Instagram de Oriqi, y un poco que mi personalidad se dividió en dos. Dije, ¿por qué me estoy dividiendo? ¿Por qué estoy separando estas dos cosas cuando en verdad puedo crear algo que integre las dos? Y que esa soy yo. Siempre he dicho que mi música es muy contradictoria, como que me gustan las melodías muy dulces, muy melancólicas, quizás, y ritmos rotos detrás. Estas dos cosas juntas soy yo, entonces creo que, ¿para qué dividirlas? Ahora es difícil encontrar un proyecto que una las dos, pero creo que en eso estoy, comenzando a experimentar recién, a ver qué sale. Me encantaría hacer un live con ese rollo. Sería muy interesante.


