MOSTRA 2026: Un ritual de escucha en tiempos de hiperconsumo

MOSTRA es un festival que busca hacer las cosas de otra manera, y no lo decimos a la ligera. En una era de canciones cada vez más cortas, de vídeos aún más breves y de una atención fragmentada donde parece que todos estamos subidos al tren del hiperconsumismo cultural, este festival apuesta por algo distinto: un solo escenario, sets largos, sonidos envolventes y una escucha atenta.

3/22/2026

MOSTRA 2026: Un ritual de escucha en tiempos de hiperconsumo

Texto: Luis De Gouveia Sousa y Joana Fornós

Fotos: Archivo de Club Deseo MOSTRA 2026

MOSTRA es un festival que busca hacer las cosas de otra manera, y no lo decimos a la ligera. En una era de canciones cada vez más cortas, de vídeos aún más breves y de una atención fragmentada donde parece que todos estamos subidos al tren del hiperconsumismo cultural, este festival apuesta por algo distinto: un solo escenario, sets largos, sonidos envolventes y una escucha atenta. ¿Y cuál es la consecuencia de eso? Que una no tiene ese tormentoso presentimiento de que se está perdiendo algo, porque todas vamos a una en el mismo espacio temporal.

Cinco años después de su nacimiento, MOSTRA sigue sin tener miedo de posicionarse frente a las dinámicas del mainstream en una ciudad que, como Barcelona, vive atravesada por un turismo masificado.

La edición que se celebró entre el 12 y el 15 de marzo, repartida entre Casa Montjuïc y el Pabellón Olímpico de la Vall d’Hebron, reunió nombres muy interesantes dentro de la electrónica contemporánea, y tuvimos la oportunidad de vivirlo desde donde realmente se entiende este tipo de música: una pista de baile muy viva y fiel a los sonidos. Yeah! Y si además te interesa la arquitectura, el festival tiene algo especialmente atractivo. Entrar en el imponente Pabellón Olímpico de Vall d’Hebron ya convierte la experiencia en algo particular. El pabellón, con su estructura racionalista contemporánea, se convertía en parte del espectáculo: las sombras del techno recorrían el espacio mientras los láseres dibujaban patrones sobre un techo que, de por sí, ya es impresionante. Bailar bajo ese refugio brutalista te hacía sentir que estabas en un lugar especial y diferente. Un espacio que a la par, durante el peregrinaje que hacíamos todas caminando hacia los W.C., y pasando por esas gradas de color naranja, se sentía como estar en una rave dentro de unos juegos olímpicos lleno de habitaciones y salas. El stage era bien minimal, con unos paneles de leds y luces que se mantuvieron vivos jugando durante todo el fin de semana.

El pistoletazo de salida sonoro lo presenciamos el viernes, donde tuvimos la oportunidad de ver parte del set de la uruguaya Melina Serser, que nos deleitó con un set introspectivo, tímido pero muy bailable, que viajaba entre los ritmos de los 80s/90s, bien industrial con BPM’S lentos, con golpes que te recordaban al new beat belga. Seguidamente, el live Atàvic de Absis & Estrato Aurora fue un viaje al que una tiene que entregarse; mucho Dub, DnB y hasta algunas sacudidas y ecos de reggaetón muy lento, con unos bajos envolventes que se te metían hasta el fondo (desde luego una de las propuestas más interesantes del Festival). Acto seguido continuamos con la leyenda Angel Molina, con más de 30 años de trayectoria, que se percibió como si estuviera en una cocina gigante añadiendo 40 ingredientes diferentes a la vez para deleitarnos con un plato mixeado de géneros electrónicos, pero muy consciente de lo que estaba haciendo en todo momento. Y la última Dj que pudimos ver ese día fue Upsammy, el set que más vibramos, el más bailable, un paisaje musical entre el Dub y el Techno, unas 3 horas de akelarre colectivo. Ese día cerró el Festival Rachael, que aunque no la vimos, el equipo de MOSTRA nos dijeron que fue de los más emblemáticos.

La segunda jornada del certamen, arrancó con los sets de Al Blayney, R-010 (al que tuvimos la suerte de conocer en persona) y TOÉ. Nosotras empezamos la jornada con TIMNAH, con un techno y atmósfera envolvente durísima, con la pista llena en plena tarde, acompañada de unos leds rojos que iban por encima de las cabezas del público. Honestamente, ese dia, tanto el live de Surgeon y los sets de Steve Bicknell y Muted, sentimos que estaban todos en la misma sintonía y vibra; sets desgarradores para romper las suelas de las zapatillas y teletransportarte hacia una meditación profunda interior. La jornada estuvo acompañada de una Feria de libros y proyectos musicales con muchos sintetizadores. Fue genial para intercambiar experiencias y trabajos.

Para cualquiera que haya ido a un festival, el tercer día siempre tiene algo distinto: el cuerpo pesa más, pero la cabeza ya está completamente dentro. Aun así, nos presentamos en el Pabellón Olímpico de la Vall d’Hebron para un cierre a la altura. Por la pista pasaron la francesa Marylou, el live de Lemont y el B2B de Aerae y Presha, antes de uno de los momentos del día: el neoyorquino Patrick Russell, al que tuvimos la suerte de ver desplegando ese sello sonoro tan marcado de Detroit. Un set que transitaba entre el house y el techno, arriesgando en pausas y transiciones donde parecía abrirse un pequeño espacio para respirar antes de volver a caer en un bajo estridente. También hubo tiempo para algo casi ritual: la pausa del café de domingo. Esta vez no en una cafetería de especialidad de la ciudad, sino en pleno festival, con la música todavía resonando alrededor. Y, ya que hablamos del café, mención aparte para las icónicas hamburguesas del festival, que repetimos las dos noches anteriores: tan buenas que era imposible no traerlas también a esta crónica. El broche final lo pusieron el live de Substance & Vainqueur presentando SCION, y, para cerrar definitivamente el fin de semana, el set del alemán XDB.

MOSTRA es una velada diferente para un público diverso, muy concreto y fiel a este tipo de sonidos que sólo puedes encontrar en un certamen como este. Oyentes de nicho deseosos de experimentar una vivencia sonora que parece latir fuera de los clubs. Las personas van a bailar y disfrutar, incluso a pasar desapercibidas. No hay postureo. Sentimos que en términos generales fue un ambiente saludable de “freaks” con un compromiso auditivo especial en la pista de baile.
Esperamos volver ya a la 6 edición del Festival en 2027. Muchas gracias al “core” del equipo de MOSTRA por la invitación, por ser amables y cercanos con nosotras.

¡Nos vemos pronto, hasta el año que viene!