Las amargas lágrimas de Petra von Kant: una habitación cerrada con emociones abiertas

¿Qué estaba pasando con la homosexualidad entre mujeres en la Alemania Occidental de los 70? Creo profundamente que tenemos que empezar contextualizando el espacio-temporal en que se sitúa la película "Las amargas lágrimas de Petra Von Kant", del director Rainer Werner Fassbinder, en donde, en el 1972, la Alemania Occidental atravesaba una etapa de transformación que iba mucho más allá de los despachos institucionales. Se respiraba un aire de apertura, más de reconciliación y revisión crítica del pasado, ya que el legado nazi aún seguía siendo un peso pesado en la sociedad

5/3/2026

Las amargas lágrimas de Petra von Kant; una habitación cerrada con emociones abiertas

Texto: Joana Fornós Bo

¿Qué estaba pasando con la homosexualidad entre mujeres en la Alemania Occidental de los 70?

Creo profundamente que tenemos que empezar contextualizando el espacio-temporal en que se sitúa la película "Las amargas lágrimas de Petra Von Kant", del director Rainer Werner Fassbinder, en donde, en el 1972, la Alemania Occidental atravesaba una etapa de transformación que iba mucho más allá de los despachos institucionales. Se respiraba un aire de apertura, más de reconciliación y revisión crítica del pasado, ya que el legado nazi aún seguía siendo un peso pesado en la sociedad.

Paralelamente, venía desarrollándose desde finales de los 60 una ola de movimientos estudiantiles y contraculturales que cuestionaban las estructuras tradicionales de poder, la moral conservadora y las normas de género. Este ambiente favoreció el surgimiento del Nuevo Cine Alemán, del que Fassbinder fue una figura central. Estos cineastas buscaban romper con el cine comercial anterior y abordar temas incómodos: autoritarismo, sexualidad, desigualdad.

Sin embargo, uno de los terrenos donde la apertura era más limitada era el de la sexualidad. Aunque el Parágrafo 175 había sido parcialmente reformado en 1969 (fue un artículo del Código Penal alemán, vigente desde 1871 hasta 1994, que tipificaba como delito las relaciones sexuales entre hombres. Fue utilizado históricamente para perseguir a la comunidad gay, siendo endurecido drásticamente por el régimen nazi para aumentar las detenciones y envíos a campos de concentración), la homosexualidad, especialmente entre hombres, seguía bajo sospecha legal y social. La homosexualidad femenina, por su parte, habitaba un espacio aún más invisible: no era delito, pero sí estaba relegada al silencio, fuera del discurso público y cultural dominante. Nada que nos sorprenda, ¿verdad?

"Las amargas lágrimas de Petra von Kant" funciona perfectamente como un espejo de lo que estaba sucediendo en Alemania en aquella época, un país que empezaba a cambiar hacia afuera, pero que aún luchaba por reconocerse a sí mismo en lo más profundo. Una retrato de la sociedad alemana a través del séptimo arte.

Esta película es como un laboratorio emocional en donde Fassbinder te va diseccionando tensiones humanas vitales a través de un guion del que una no puede escapar.
Imaginaos una obra teatral de carácter seductor y dramático, pero a través de una pantalla de cine, en donde todo pasa en un mismo espacio-temporal y en donde los diálogos toman un peso bárbaro desde el minuto cero hasta el final. Es un retrato íntimo entre mujeres dentro de una habitación, y una no puede dejar de prestar atención a ninguna de las palabras que se pronuncian, ni a los propios outfits exuberantes, ni dejar pasar por alto el acting de las protagonistas, que parece que en cualquier momento te van a sorprender dando un giro inesperado.

Fassbinder te pone sobre la mesa un popurrí de temáticas casi para generar una examinación: cómo el deseo puede convertirse en una forma de autoaniquilación, cómo el éxito profesional o el estatus no llenan el vacío emocional, la jerarquía amo/sirviente, el cuestionamiento de los roles de género tradicionales, el amor como construcción y como ilusión, el narcisismo y el ego.

Me resulta interesante cómo Fassbinder te muestra en toda la cara lo incómodas que pueden llegar a ser las relaciones humanas en general.
No ofrece una moraleja clara ni una redención clásica, sino que es un conjunto de minutos que te deja para reflexionar, y si una quiere, analizar y masticar a su manera.

En ese sentido, la película no concluye, sino que deja una pregunta abierta al espectador: ¿somos capaces de amar sin dominar ni someternos, o estamos atrapadas en esa lógica?

Desde que se estrenó la película, menos mal que hoy hemos cambiado el marco social y han habido grandes avances en muchos aspectos, pero ¿y la manera en que nos vinculamos en lo más profundo?¿Hacia qué lugar queremos y deberíamos vincularnos con las demás? Simplemente cuestiones abiertas para seguir debatiendo en el mundo contemporáneo.