Juan Anselmo y la búsqueda de belleza en lo cotidiano

Juan Anselmo y la búsqueda de belleza en lo cotidiano

@juanyanselmo

Entrevista: Luis De Gouveia Sousa.

En tu trayectoria coexisten espacios tan distintos como el Orgullo, los teatros institucionales o el Euroclub. ¿Cómo cambia tu energía y la interpretación de tu repertorio cuando la audiencia es tan heterogénea?

Gracias por señalarlo!!! Es algo de lo que me ha costado darme cuenta y que he ido aprendiendo poco a poco. Cada formato pide una energía distinta: no es lo mismo encontrarte ante un público sentado, que ha venido expresamente a verte, que actuar en un Orgullo, donde la gente está con su cervecita, loca perdida, celebrando y gozándoselo.

Dependiendo del público que tengas delante, aparece en ti una energía u otra. Puede ocurrir que estés en un teatro y te jaleen como si estuvieras en un festival, hasta que el escenario se te queda pequeño y acabas saltando al patio de butacas. O puede suceder lo contrario: que el público esté de resaca y tengas que sacar toda tu emoción y transitar realmente la canción, para conseguir hablar el mismo idioma.

Sea cual sea el espacio, mi mentalidad antes de salir siempre es la misma: “Concéntrate y disfruta, porque aquí puede pasar de todo”

Juan Anselmo construye una propuesta donde la tradición y el pop conviven con total naturalidad. Criado entre el campo y la ciudad, sus canciones nacen del cruce entre esos dos mundos, combinando la sensibilidad de la canción tradicional con una producción contemporánea en la que también hay espacio para la electrónica.

Artista visual además de músico, define su forma de crear a partir de una idea muy concreta: encontrar belleza en lo cotidiano y construir atmósferas donde la estética ocupa un lugar central.

En los últimos años ha consolidado una trayectoria en constante crecimiento que lo ha llevado a convertirse en artista MTV Push, participar en el Euroclub del Benidorm Fest y actuar en escenarios de toda España.

En esta entrevista hablamos con Juan Anselmo sobre su proceso creativo, la influencia de haberse criado entre el campo y la ciudad, la vulnerabilidad en sus canciones y la búsqueda constante de una voz propia.

Pasar por certámenes y platós de televisión exige mostrar quién eres en apenas dos minutos. ¿Qué aprendizaje técnico o mental de esa etapa te sirve hoy al subirte a un escenario propio?

Aquí vengo con un cliché impresionante, pero es uno de esos pocos consejos que has escuchado mil veces y que creo que de verdad funcionan: hay que disfrutar.

En la música, como bien dices, muchas veces te la juegas en dos minutos. El resto del tiempo es ensayar, aprender, probarte esto, cambiar aquella luz, grabar no sé qué... Desafortunadamente, cantando estás poquísimo tiempo.

Y a mí lo que me gusta es precisamente cantar. Así que, si durante esos dos minutos que tengo para hacer lo que más me gusta no consigo disfrutar, ¿qué estoy haciendo?

El mayor aprendizaje ha sido ese: salir a muerte, lo difícil es llegar al escenario después de tanto ensayo, entreno, prepararte... una vez estás encima, solo queda sentirlo.

En GUSTOSSO o No sé qué plan llevas utilizas una electrónica muy directa para cantar sobre momentos de mareo emocional. ¿Qué te atrae de usar el ritmo bailable como vehículo para la vulnerabilidad?

Un día llegué a la conclusión de que casi siempre utilizábamos el mismo tono para hablar de las cosas “serias”, como si lo íntimo tuviera que ir necesariamente unido a lo dramático.

Y a mí me encanta el drama, no pienses que no, pero no me interesa que siempre tenga que ser algo denso. Me gusta poder hablar de lo que sentimos sin que parezca que “ya llegó la bajona” o que estamos escuchando la misma canción triste de siempre.

Mi intención es no confundir lo vulnerable con lo débil ni lo íntimo con “una chapa”. Es asumir que todo eso también forma parte de nosotros y que no tenemos por qué comunicarlo siempre desde la solemnidad, sino con la misma naturalidad con la que expresamos el resto de emociones de nuestro día a día.

Mi vida suena entre cascabeles de ovejas y taladros. Y depende mucho del momento y del sitio en el que me pilles.

Las baladas, lo melódico y lo íntimo suelen salir cuando estoy en el pueblo. Además, allí puedo gritar y desahogarme todo lo que quiera porque mis vecinos (mis primos) aplauden.

Pero cuando me toca estar en la ciudad, la velocidad de la vida me espabila musicalmente. Pa, pa, pa, pa. Todo se vuelve más rítmico, más urgente y más cargado de estímulos.

Digamos que, últimamente, las ideas nacen en el ritmo lento del pueblo y luego las paso por la batidora cosmopolita.

Te criaste entre Fuentes de Béjar y la ciudad. ¿De qué manera concreta se cuelan el ritmo del campo y la textura de la noche urbana en la producción de tus canciones?
Para cerrar, mencionas que la cacofobia te hace buscar la belleza en lo cotidiano. ¿En qué detalle o rincón de Madrid has encontrado una estética fascinante donde cualquiera solo vería fealdad o caos?

En realidad, casi me ocurre más bien al revés: hay lugares que todo el mundo considera increíbles y que a mí me provocan una sonrisa un poco rígida, y del que quiero salir huyendo sin mirar atrás jaja.

Para mi los safe place de Madrid suelen ser las fruterias. Por las explosiones de color, el orden, la frescura, la vida, los estampados de las señoras que compran, los olores a laca, perfume y a fruta... Me niego a creer que alguien pueda ver fea una frutería!

Mencionas canciones que me costó decidirme a lanzar precisamente por esa apertura.

La introspección a veces es muy mala jaja pero es necesario revisarse un poco y tratar de conocerse a uno mismo. Y eso es bastante dificil, o al menos para mí, maestro del autoengaño.

Hay veces en los que los astros se alinean, te pilla el día, y puedes hablarte a ti mismo sin adornos, sin maquillaje y sin tortura.

Podríamos decir que surgen un poco como el autorretrato que se haría un pintor cuando no existian las fotos. Es una necesidad de expresarte de soltar como te ves para luego poder oirte desde fuera.

He escrito otros autorretratos que no he lanzado porque no busco hablar unicamente de mi, quiero dejar siempre un espacio para que quien escucha los complete y, si se siente así, pueda verse también retratado en la canción.

¿Qué elemento de la canción tradicional española te resulta más estimulante para reinterpretar desde el pop actual?

Editado en España