Enya vs The Prodigy: dos formas del exceso

Siempre que me toca escribir para esta sección pienso que no debería hacerlo o que debería cambiarle el nombre. Como ya dije en el post anterior: “si vamos a hablar de ‘guilty pleasures’, al menos hagámoslo desde la contradicción consciente: sabiendo que, en el fondo, no deberían existir.” Y sigo pensando lo mismo. Pero bueno, es un tema para otro día.

5/19/2026

Enya vs The Prodigy: dos formas del exceso

Texto: Luis De Gouveia Sousa

Foto: Youtube

Siempre que me toca escribir para esta sección pienso que no debería hacerlo o que debería cambiarle el nombre. Como ya dije en el post anterior: “si vamos a hablar de ‘guilty pleasures’, al menos hagámoslo desde la contradicción consciente: sabiendo que, en el fondo, no deberían existir.” Y sigo pensando lo mismo. Pero bueno, es un tema para otro día.

Mi guilty pleasure de hoy es Enya con “Orinoco Flow”, y su inesperado choque con el "remix" de The Prodigy. Dos formas completamente opuestas de entender el exceso, una canción gigante, exagerada, que se aleja de todo lo minimalista y pretencioso a lo que estamos acostumbrados hoy.

Se dice que Enya llegó a grabar hasta 500 veces su propia voz para construir esa atmósfera envolvente. También se cuenta que el título hace referencia tanto a Orinoco Studios, donde fue grabada, como al río Orinoco en Venezuela. Y entre medias, una lista de lugares que funciona como un mapa emocional y geográfico que sería imposible de recorrer en el orden en el que lo canta.

Me encanta Enya, es una de esas artistas raras y complejas, pero con un talento tan grande que no necesita explicarse demasiado.