Desde TOTAL hasta Spook: Ariezzz y la nueva energía del clubbing valenciano

Ariezzz se ha convertido en uno de los referentes más cool de la noche valenciana. Desde dentro del clubbing, su trabajo es una de las fuerzas que están empujando la reactivación de la ciudad: como DJ, como programador y como parte del engranaje creativo de la mítica sala Spook. A esto se suma TOTAL, un proyecto que se ha ido consolidando como uno de los nodos más interesantes de la escena local: una fiesta luminosa y rápida, atravesada por sensibilidades queer y pensada desde la curaduría, no desde la fórmula.

2/19/2026

Desde TOTAL hasta Spook: Ariezzz y la nueva energía del clubbing valenciano

@ariezzz___

Entrevista: Luis De Gouveia Sousa

Actualmente vives en Valencia, una ciudad con una historia clubbing muy concreta. ¿Cómo describirías el momento actual de su vida nocturna y qué lugar crees que ocupas tú dentro de ella?

Pues la verdad es que yo soy gallego y llevo tres años en Valencia. Lo que he visto dentro de toda la escena es que Valencia siempre ha tenido un potencial a nivel de electrónica muy fuerte, es un poco la cuna del clubbing en España, a mi parecer. Luego estuvo un par de décadas out, y desde hace un par de años ese potencial se ha despertado nuevamente.

Ahora parece que se ha convertido en un foco importante de la electrónica, retomando la fuerza y el volumen que realmente tenía.

Yo ahora me veo como parte de los creadores que están empujando para aprovechar este potencial, darle una vuelta y poder contar nuevas narrativas a través de él, intentando escapar lo máximo posible de las formas más mainstream de hacer club.

‘TOTAL’ se ha convertido en un espacio clave dentro de la escena valenciana. ¿Cómo nace la fiesta y qué necesidad querían cubrir?

La verdad es que surgió un poco por la necesidad de tener espacios de música electrónica curados desde creadores LGBTQ y para gente LGBTQ. Había otros espacios, como Neowarras o algunos clubes de Valencia, pero no había una fiesta en un lugar específicamente curado de música electrónica, ¿me explico?

La idea era crear un espacio que se escapase de esa cosa oscura del techno, creo que esta fue la necesidad que buscaba cubrir cuando inició el proyecto. Una fiesta para gente queer, de música electrónica, pero que no fuese oscuro, que tuviese una energía muy luminosa.

Ariezzz se ha convertido en uno de los referentes más cool de la noche valenciana. Desde dentro del clubbing, su trabajo es una de las fuerzas que están empujando la reactivación de la ciudad: como DJ, como programador y como parte del engranaje creativo de la mítica sala Spook. A esto se suma TOTAL, un proyecto que se ha ido consolidando como uno de los nodos más interesantes de la escena local: una fiesta luminosa y rápida, atravesada por sensibilidades queer y pensada desde la curaduría, no desde la fórmula.

Su manera de pinchar convive con un imaginario que bebe tanto del club como de la cultura pop más bimbo, donde la energía de la pista se cruza con referencias que van de la electrónica de alta intensidad a iconos pop aparentemente ligeros, pero cargados de intención.

Hablamos con Ariezzz sobre el momento que vive Valencia, la construcción de TOTAL como espacio queer de referencia, el peso de formar parte del ecosistema de Spook y cómo se construye una narrativa en la pista cuando el objetivo no es impresionar, sino hacer que el cuerpo se mueva.

Genial, yo viví en Valencia unos años y voy con mucha frecuencia, y siento que hace un tiempo estaba un poco dormida y ahora veo que están ocurriendo muchas cosas interesantes y eso me encanta

Sí, yo creo que es lo que te decía: justo después de la pandemia, Valencia ha recibido un flujo de gente de muchos otros países. Esto puede ser mejor o peor, pero al final hizo que la escena se reanimara porque no había espacio para todo el mundo.

Me acuerdo cuando vivía en Vigo o en Bélgica, ni siquiera pasaba por mi cabeza pensar en Valencia o en lo que estaba haciendo la gente allí y ahora sí. Creo que ha habido un impulso cultural fuerte. Creo que ha habido un flujo muy grande de creativos hacia la ciudad justo ahora y pues la gente se ha puesto a hacer cosas.

Para mí, Valencia no es la nueva Barcelona ni el nuevo Madrid, pero sí tiene esa energía.

Siento que Valencia, así como otras ciudades, no siempre ha sido amable con las escenas disidentes. ¿Notas un cambio real o seguimos funcionando en burbujas?

La verdad es que creo que sigue funcionando más o menos igual que siempre. Hay espacios donde la gente se mezcla y acude mucha gente. Por ejemplo, Spook es un sitio al que todo el mundo va.

Creo que, además, en la música electrónica es más fácil que la gente se cruce: personas muy diferentes conviviendo en el mismo espacio. En este tipo de eventos, la gente está totalmente mezclada.

No es que haya burbujas, pero sí que se notan pequeños espacios donde aún se mantiene algo de eso, aunque de forma ligera. Creo que, en general, se están dando pequeños pasos para que la escena no se quede fragmentada y siga creciendo de manera inclusiva.

Podría decir energético, referencial y gay (risas).

¿Cómo describirías tu forma de pinchar para alguien que no te ha visto tocar?

La verdad es que sí, son dos maneras de construir. Por ejemplo, cuando planifico el programa de una fiesta, que dura siete horas. Por ejemplo, en la ‘TOTAL’ ya un sonido definido; es lo que te decía, algo luminoso, con velocidad.

A partir de ahí, pienso en mis residentes, que son increíbles, y elijo a los artistas invitados. Veo a qué hora puede cada uno funcionar mejor en la pista, observando cómo se comporta la gente en otras fiestas y eventos: cómo se relacionan con los ritmos, con la música, cómo viven el club. Con eso construyo, junto con mis residentes y los invitados, el lineup de la noche.

Para un DJ set, es casi más sencillo, porque ya tengo un sonido muy claro y sé qué fórmulas funcionan. También me fijo en la hora y en qué posición de la noche me toca pinchar y cómo quiero que se desarrolle la narrativa de la sesión.

Mi principal objetivo es que la gente baile en la pista. Necesito que la gente se mueva; no me centro en técnicas complejas ni en grandes librerías, sino en crear un espacio donde todos, yo incluido, podamos bailar. Sobre eso construyo toda la sesión.

Programar y pinchar no son lo mismo. ¿Cómo cambia tu forma de escuchar música cuando estás pensando una noche completa y no solo tu set? ¿Nos harías un recorrido de cómo construyes cada cosa (programar una fiesta / hacer un dj set)?
‘Spook’ es un club con un peso histórico enorme. ¿Qué significa para ti formar parte de su ecosistema y reimaginarlo desde una perspectiva queer y contemporánea?

Yo soy residente en Spook además de creativo para ellos y es un honor para mi porque Spook es una sala que creo que está a nivel europeo ahora. Es un proyecto que me apasiona.

Estoy programando y recibiendo emails de gente de todos lados que quiere venir a la discoteca porque la verdad es que es una delicia de espacio. Y es increíble continuar el legado de 41 años que tiene la discoteca, es una locura.

Lo mejor de todo es que trabajamos en equipo, tanto el staff interno como externo, y todos están muy volcados con el proyecto. Queremos que el club sea una referencia y que sea un espacio donde todo el mundo pueda sentirse cómodo y seguro.

Queremos que el colectivo tenga un espacio tranquilo, donde se respeten los estados y la experiencia de todos, para que no pase nada en sala. Es una responsabilidad enorme como creativo y programador, pero también es increíble. No puedo estar más agradecido. Me parece una locura todo lo que hemos logrado en estos tres años: ha sido rápido, brutal y muy emocionante.

¿Qué papel crees que juegan hoy las fiestas queer en la construcción de nuevas narrativas dentro del clubbing?

Las fiestas queer y, en general, el ocio nocturno queer y la programación cultural disidente siempre están a la vanguardia; siempre representan lo nuevo.

Al final, esas tendencias acaban permeando en otros espacios más mainstream. Creo que ahora, gracias a que hay más foco sobre estas fiestas, ya no están tan relegadas, al menos en Europa. Son el caldo de cultivo, la cantera de la electrónica y de las buenas prácticas.

Como de repente, las chicas de Me Siento Extraña tienen su Awareness Team, algo que en una fiesta que no fuese cuir no existiría. Es algo que se puede implementar en un club. Hoy en día, no hay ningún proyecto nuevo de música donde no haya, de alguna manera, una persona queer detrás.

Absolutamente. Además, ella conoce muy bien su producto. Ha conseguido convertir todo lo que se decía de ella en un producto, que también te digo, es la cosa más estadounidense (risas).

Te entiendo con todo esto, yo crecí con Paris Hilton como brújula, creo que ella jugó un papel esencial en la cultura del 2007 (risas)
Y solo para cerrar, me gustaría saber, ¿Qué referencias (musicales o no) han marcado tus últimos meses?

Tengo una canción, llevo meses con esta canción, tanto en mis pendrives como en la música que escucho en mi día a día, que no es lo mismo porque a veces me agobia escuchar la música que pincho, la canción es ‘Santimiento’ de 13X.

Luego tengo una película ‘Una Conejita en el Campus’ con Anna Faris, creo que mi proyecto de Ariezzz es de bimbo absoluta. Me encanta mucho trabajar con ese personaje de soy boba pero no soy boba y creo que Anna Faris en ese personaje es la epítome, es lo más. La podría tener en una estampita. También el costume design es una animalada.

Total (risas)

Y también tengo otra referencia, además de la canción y la película, y es un libro que se llama ‘Raving’ de McKenzie Wark, esas son mis tres referencias.